La cocina es el arte de combinar alquímicamente los sabores con el fin de acercar mediante el paladar al hombre a la divinidad.Cuanto mas depurado es el conocimiento intuitivo del artista menos giros innecesarios efectúa y mas se acerca como un rayo a la impecabilidad del genio.
Mozart y Velázquez, cada uno en su campo, son puntos extremos de esta conexión, el resto son diletantes, seres que avanzan a tientas, a ensayo y error con su bastón.
Aquí no se trata de ser el mejor artista del mundo en cocina sino el mejor jugador dentro de las reglas del concurso mas importante en este campo.
La peli es sólo esto y resulta entretenida aunque sólo lo justo.
A uno se le despierta la curiosidad y se le hace la boca agua con los platos, eso sí.
A mi me dieron envidia los jueces. ¡Que maravilla ser crítico o jurado gastronómico! A diferencia de las pelis profesionales los cocineros profesionales mantienen el listón de calidad muy alto y debe ser un autentico placer hasta catar los platos menos logrados. Eso sí que debe molar y no criticar pelis.