Una pistola en cada mano

Galería de hombres dispuestos a prestar dinero, a dar abrazos, a perdonar, a aprender, a esforzarse, a sincerarse, incluso a llorar.

Manual de proyecciones y de gente confusa con humildad y propósito de enmienda.

Las mujeres aquí son la voz de la verdad y están mas interesadas en buscar soluciones alternativas que en repetir rituales desganados y agotados que ya no sirven. El puente lo crean ellas, que toman la palabra para poner las cosas en claro, es decir: en su sitio.


Hacerlo fácil, hacerlo juntos, con ganas y con claridad, es ya hacerlo bien, porque como los profesores saben un alumno que se esfuerza dentro de sus posibilidades ya se esta reposicionando desde el problema hacia la solución.


Es una película-puente entre el hombre viejo con sus límites y el nuevo con sus ganas de expansión y de ir mas allá de donde su policía, su juez o su castrador interno le permitieron.

Rendirse y abrirse es necesario en todo proceso real y auténtico de reinvención y de lo que esta película habla es de que el hombre viejo lleva una pistola en cada mano y de que este arquetipo esta agotado porque John Wayne ya pertenece a otro siglo.




Anna Karenina



Estéticamente ambiciosa y pretendidamente original escapa a saltos de cualquier inmersión manteniéndose perennemente en la superficie.
Tan atrevida como torpe este intento fallido de releer el clásico olvida contar la historia de una mujer con la profundidad que esta se merece mientras se pierde deambulando entre tonterías.

Se podría interpretar, si se quiere, que el artificio que propone el director es para incidir en el artificio social de la época y que durante el metraje a mas intimidad mas naturalidad y quizás sea esta la justificación del juego, pero a mi no me convencen sus resultados.

Sin embargo y por supuesto este folletín que diluye su esencia rebajándola a novela de Corin Tellado gustará a l@s amantes de este género porque desde este interés fue concebida.
Y además muchos otros harán fuerza para que les guste porque el empaque parece digno, Tolstoy avala la propuesta y lo supuestamente cultural aunque encierre la vacuidad mas absoluta tiende a ser defendido.


Sin ritmo ni alma ni profundidad esta narración afectada se sabe con las medallas de la obra que le sirven de base y la empatía que genera la originalidad gratuita así que deambula a trompicones con la cabeza bien alta y naufraga con el orgullo del que cree llegar al buen puerto.

Que lástima, porque “Orgullo y Prejuicio”  del mismo director y con la misma actriz, me pareció una estupenda y emocionante película.


Hitchcock


Una película sin pretensiones que cumple a la perfección con su función de entretener al tiempo que documenta ciertos entresijos y reivindica a la esposa del genio como motor y apoyo en la sombra absolutamente necesario para construir su carrera.
La actuación arriesgada y convincente del protagonista confiere sin embargo un punto de tinta ligera que curiosamente juega a favor a la hora de orquestar la cinta porque dota al producto de una simpatía ante la que uno baja las espadas y se deja llevar por un metraje sin maestría ni sorpresas pero si con un buen ritmo que impregna de interés lo contado.
Como admirador de este cineasta noto a faltar alguna pincelada sobre la elaboración de sus famosos guiones técnicos / Storyboards así como algún destello mas de su genialidad apabullante con la que desbordaba las paginas de sus entrevistas con François Truffaut.
En cualquier caso siempre es interesante bajar a los dioses, divos y genios a la palestra y observar sus miedos y sus miserias, porque es su condición de humanos la que nos hace completar nuestro puzzle mental y quererlos aún mas.



Django desencadenado

Tarantino aborda por fin su western.
Una muela temblorosa y un punto de partida convincente ponen en marcha una película que captura la atención para no soltarla.
Venir a que os cuenten la historia de Django, un negro entre diez mil, que espoleado por el valor del que nada tiene que perder es capaz de encontrar entre disfraz y ficción la senda que inventan los libres.

Lo imposible


Filmada de un modo preciso Bayona después de bordar “El Orfanato” se atreve con una história sobre la suerte y el dolor.
Una película de encuentros y búsquedas perfectamente realizada.
Uno al verla piensa que al Spielberg se le habría ido la mano entre la megalomanía y la melancolía y que aquí sorteamos todo el peligro de este tipo de narraciones hasta caer de píe.
Así pues mi respeto y admiración a quien puede orquestar tantos elementos y conducirlos a buen puerto sin patinar.
Dicho esto y aún habiéndome entretenido todo el rato y pareciéndome una película mucho mas que correcta una vez concluido su visionado me queda un regusto vacuo y puestos a intentarme entender se me ocurre, a vueltas de la suerte y el dolor,  que el dolor es una fricción a veces insalvable pero en cualquier caso insana, así que regocijarnos en él a mi personalmente no me nutre. Y la suerte todos sabemos que es caprichosa y a veces nos encuentra y a veces nos distancia, y poco mas, así que es difícil que su tratamiento resulte interesante a no ser que seas un Woody Allen en estado de gracia perpretando su Match point.
No quiero decir que la película incida innecesariamente en el dolor, no hay morbo ni carga de tintas, solo descripción minuciosa para que entendamos la dimensión del suceso, y con ello dejar constancia de que Lo imposible a veces puede suceder.
La película consigue todo lo que pretende, y esta perfectamente realizada, tan solo que a mi no me ofrece la ración suficiente de belleza o conciencia necesaria para poder amar el film.





Moonrise Kingdom

Nos trasladamos al mundo de Wes donde Daniel Boone y su tang desertan de una instrucción formal hacia una aventura mayor.

Por el camino de tierra que no tiene nombre lo afín encuentra lo afín, así funciona la cosa.

Los prismáticos acercan gracias a sus prismas los áticos recreando un poder mágico.
Pero aquí no hay áticos así que son para ver lugares, animales y hombres desde un poco mas lejos.

La poesía no tiene porque rimar y cuando crezca quiero vivir aventuras, en este reino, bajo la luna.

Te quiero pero no sé de qué hablas.
Entonces bailemos a la orilla del mar.

Una cuidadisima dirección artística potenciada por una efectiva planificación despliega una iconografía tierna y de gran potencia.

Un cuento encantador narrado de un modo impecable.


Esperpentos


La película es interesante, original y aparentemente adecuada en su forma para retratar el universo de Valle-Inclán.
Pero resulta infumable, incluso haciendo uno fuerza para que le guste.
En el mundo cruel del arte no cuentan las intenciones si no el resultado y este hace honor al propio título de la peli.